Sin cuello francés
Más de un ciclista, ciclista de montaña o aficionado a la bicicleta de montaña se ha encontrado un día en esta frustrante situación: un paso tentador al alcance de la mano, o casi, pero con una señal disuasoria o incluso amenazadora que prohíbe el paso. ¿Qué hacer? ¿Ignorarlo? Puede salirte caro si estás al borde de una zona protegida. En otros lugares, puedes enfrentarte a situaciones tan inesperadas como delicadas: el encuentro con un sabueso cuyas intenciones no son nada menos que pacíficas, o con un propietario agresivo (cuando no va armado).
Para evitar este tipo de problemas a los cazadores de pasos curiosos, el CCC decidió poner en marcha en 2006 un estudio sobre la cuestión. El objetivo de este trabajo era doble: informar a los cazadores de las prohibiciones existentes (sea cual sea su fundamento más o menos jurídico: mientras que algunas prohibiciones son legales, otras no lo son), e informar a los cazadores de las normas que se les aplican. [1], También hay que tener en cuenta un fenómeno que tiende a extenderse a ciertas zonas rurales: la privatización de hecho de las vías públicas. A la luz de ciertos testimonios, existen prohibiciones que equivalen a un abuso de poder por parte de los vecinos que se benefician de la pasividad de las autoridades públicas. A largo plazo, esta deriva corre el riesgo de comprometer nuestra práctica en ciertas regiones.
Esta lista sólo incluye puertos más o menos accesibles para escaladores más o menos “normales” (si es que un cazador de puertos fuera de pista puede considerarse un individuo “normal”). Por lo tanto, no hemos incluido los collados clasificados S4 o S5 que exigen una escalada acrobática, como la Brèche de la Meije o el Col de la Temple. Este inventario inicial, que no pretende ser exhaustivo, está abierto a las adiciones, comentarios y críticas de los usuarios. La situación no es inamovible y pueden surgir nuevas limitaciones y prohibiciones. Además, no siempre es fácil apreciar el carácter más o menos categórico y absoluto de las prohibiciones. La clásica señal de “circulación por cuenta y riesgo del usuario” es simplemente una advertencia y no debe tomarse como sinónimo de prohibición. A la inversa, las fórmulas “passage interdit” o “vélos interdits” son inequívocas, pero ¿qué pensar de “interdit sauf usagers de la forêt / sauf ayants-droit” y otras señales (más o menos oxidadas) de prohibido el paso sin el menor comentario?
Jean-Paul Zuanon, abril de 2010
[1] PNE: Parque Nacional de los Ecrins; PNM: Parque Nacional del Mercantour; PNV: Parque Nacional de la Vanoise